El tiempo se hace eterno en las clases, cuando te dan una charla, cuando te echan la bronca o cuando simplemente estás aburrido. Pero desconocía que también se hace eterno cuando esperas...
Esperas que algo suceda, esa especie de milagro del cielo, esa sensación que te dice dice que te llamará... que hablareis y entonces, cuando suceda, todo será perfecto.
Faltan 4 días para verle y se me hacen 40.000, mi cabeza parece que echa humo de tanto pensar, lo curioso es que al igual que una entrevista de trabajo o un interrogatorio, son siempre las mismas preguntas:
¿se acordará de mí? ¿se acordara de lo que pasó entre nosotros?¿me llamará?¿espera acaso que le llame yo?¿le gustare de verdad?¿querrá que hablemos o simplemente hará como si nunca hubiera pasado?
Estas preguntas me martillean la cabeza, sacuden mi estomago y agobian mi garganta....hace que me escuezan los ojos y que me niegue incluso mis propios sentimientos...
Sé a ciencia cierta que no es una enfermedad que tenga cura, por lo que no te preocupes, esperaré, te esperaré, pensaré lo peor para no darme falsas ilusiones y para que llegue cuanto antes el día de poder volver a verte.

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